Su presencia se impone desde el contenido. Domina los temas, articula teoría con práctica institucional y no pierde tiempo en lo accesorio. No busca simpatía ni complacencia; su foco está en formar criterio, solidez argumentativa y pensamiento jurídico autónomo.
Corrige con franqueza, a veces con dureza, pero sin arbitrariedad: cuando señala falla...
Pros: No es una profe “de diapositivas”. Domina el contenido, contextualiza, cruza teoría con práctica institucional y sabe de lo que habla.
A quien se prepara, lee y pregunta bien, lo respeta intelectualmente. No compite con el estudiante; dialoga desde el rigor.
Cons: Para estudiantes que vienen de formación más memorística, el salto puede sentirse brusco.
Puede corregir sin mucho filtro emocional. Si eres sensible a la crítica frontal, al inicio puede golpear.